Filum Porifera
(espongiarios)

Las esponjas constituyen un grupo muy antiguo: conocemos esponjas silíceas ya del Cámbrico, en el Triásico y el Jurásico vemos que forman bancos. Presentan una enorme diversificación de formas: como pellas macizas, como figuras tubulares o en forma de copa, ramificados arbolillos o delgadas costras que cubren rocas u otros objetos duros. Pero siempre están muy fijas a la base. Todavía en el siglo pasado se discutía si esos seres "similares a las plantas" pertenecían siquiera al reino animal, y son sin embargo unos animales pluricelulares inferiores de una constitución sumamente sencilla. Carecen de músculos, nervios o células sensoriales, y sus diferentes formas celulares nunca llegan a constituir órganos.

Metazoarios sin simetría ni celoma, llamados poríferos por tener la pared del cuerpo perforada por un gran número de orificios o poros denominados inhalantes, por los que entra el agua, que posteriormente sale por otros exhalantes o por uno principal llamado "ósculo". Las paredes del cuerpo están formadas por un ectodermo epidérmico, integrado por unas células especiales denominadas "pinacocitos"; una capa intermedia, que es un mesodermo no bien diferenciado y en cuyo interior aparece un esqueleto formado por espículas calcáreas, silíceas o córneas; un epitelio interno o atrial (que tapiza bien la cavidad única de la esponja o las múltiples que pueden darse en otros casos) que corresponde al endodermo y que se caracteriza por la presencia de una células típicas denominadas "coanocitos".

La capa exterior del tubo celular se compone de células conjuntivas (Ectodermo). Entre esas dos capas de células puede haber una sustancia más o menos densa, gelatinosa (Mesoglea), en la que unas células migrantes (amebocitos), encargadas de comunicar la capa exterior con la interior y de transportar el alimento. Hay además otras células primitivas (arqueocitos), encargadas de la reproducción, y los esclerocitos, unas células que producen por secreción un esqueleto de sostén del blando cuerpo de la esponja, compuesto por espiculas calcáreas o silíceas o por fibras de espongina (una sustancia proteica), habiendo por lo mismo esponjas calcáreas, silíceas y córneas.

La mayoría de ellas tienen reproducción sexual y asexual. Se encargan de esta última unas gémulas que o bien se escinden, convirtiéndose en animal independiente, o quedan adheridas a la esponja madre, formando entonces colonias de esponjas. Puede haber óvulos y espermatozoos en una misma esponja (hermafrodita), pero hay tam bién especies con sexos separados. La corriente del agua lleva entonces los espermatozoos hasta los óvulos de las esponjas vecinas, donde los recogen los coanocitos. La fecundación tie ne lugar en el animal madre. No hay una autofecundación; se supone que los óvulos y espermatozoos maduran en diferentes momentos. De los huevos salen larvas nadadoras, que son expulsadas al agua exterior a través del sistema de conductos de la esponja madre: tras un corto intervalo natatorio, de 1-5 días, se fijan en algún sitio, convirtiéndose en esponjas. Las más de 5.000 especies de esponjas son principalmente animales marinos; sólo una familia ha entrado en el agua dulce. Entre las esponjas marinas hay bastantes extendidas a escala mundial.

circulación del agua en el interior de la esponja

tipos de poríferos