Morfología ultramicroscópica de las bacterias: estructuras externas

Flagelos

Son apéndices filiformes, sumamente delgados, que sobresalen a través de la pared celular, y se originan, al parecer, en una formación granular situada inmedíatamente debajo de dicha pared, en el citoplasma. Hechos de una proteína llamada flagelina, consisten en un filamento y una región basal. La región basal tiene un gancho y un cuerpo basal que tienen una vara y anillos. Los organismos Gram positivos tienen 2 anillos, uno en la pared de la célula y uno en la membrana de la célula. Los organismos Gram negativos tienen 4 anillos, 2 en la pared de la célula y 2 en la membrana de la célula.

No todas las bacterias poseen flagelos; de las bacterias pertenecientes al orden Eubacteriales, puede decirse en general, que muchas especies de bacilos tienen flagelos, pero éstos rara vez se encuentran en los cocos. Naturalmente, esta generalización presenta excepciones. Como la motilidad de las bacterias se debe a los flagelos, y no todas las bacterias son flageladas, se deduce que hay especies móviles y especies no móviles.

Las bacterias flageladas presentan un patron específico, tanto por el lugar de fijación como por el número de dichos apéndices. Este carácter se aplica a la clasificación de las bacterias en los órdenes Pseudomonadales y Eubacteriales; el primero incluye todas las bacterias con flagelos polares, y el segundo las que llevan flagelos peritricos.

Los Flagelos aparecen en diferente número y organización:

monotricos
lofotricos
anfitricos
peritricos

Los flagelos son demasíado pequeños para ser vistos en estado natural con el microsmpio óptico. Sin embargo, con procedimientos especiales de tínción que emplean mordientes, aumenta su diámetro y se hacen visibles.

Tienen composición antigénica y química diferente al resto de la célula, por lo que provocan producción de Ac específicos.

Fimbrias (Pili)

Muchas bacterias tienen apéndices filamentosos diferentes de los flagelos. Estos apéndices, denominados fimbrias (pelos), son más pequeños, más cortos y más numerosos que los flagelos, y no forman ondulaciones regulares como hacen éstos. Las fimbrias sólo pueden verse por microscopia electrónica. Se encuentran tanto en las bacterias que no se mueven como en las móviles, y por consiguiente, no tienen función motora. Se supone que estos pelos sirven como órganos de adherencia.

Gancho o Pili de conjugación para la trasferencia de ADN extracromosómico entre donador y destinatario
Fimbria o Pili de unión. Hay muchos y se usan para unirse a las superficies. Pili son factores de virulencia

Filamentos axiales

Se encuentran en las Espiroquetas y son similares a los flagella, pero se localizan entre la pared de la célula y una vaina exterior, y están unidos a un extremo del organismo.

Matriz Extra Celular

Se une a la pared de la célula y está hecha de polisacárido o polipéptido, o una combinación de ambos, formando una capa viscosa. Si es espesa, estructurada y se adhiere fuertemente a la pared celular, se llama Cápsula. Si está desorganizada y débilmente unida a la pared de la célula se llama capa viscosa. Cápsula y capa viscosa no captan tinciones simples pero pueden ser observadas por tinción negativa con Tinta de India o Nigrosina.

Funciones de la Cápsula: (a). Adherirse a las superficies para formar colonias. (b). Antifagocitica. (c). Antigénica. (d). Proteje al organismo de la deshidratación.

Cápsula

Algunas células bacterianas están rodeadas de una sustancia viscosa que forma una capa que cubre o envuelve la célula y está normalmente compuesta de polisacárido, polipéptido, o ambos. Esta formación se denomina Glicocálix, cápsula o cubierta mucilaginosa, siendo, al parecer, la cápsula una estructura más definida que la cubierta. No todas las especies de bacterias producen cápsulas fácilmente observables, y el grosor de la cápsula está notablemente influido por Ia composición del medio en que crece la bacteria. La habilidad de producir una cápsula es una propiedad heredada del organismo, pero la cápsula no es un componente celular completamente esencial. Las cápsulas tienen importancia, por muchos motivos, para las bacterias y para el hombre. A las bacterias las provee de una cubierta protectora, que puede servir, además, como depósito de alimentos de repuesto, o como lugar de eliminación de sustancias de desecho. Por otra parte, la presencia de la cápsul aumenta Ia capacidad infecciosa en algunas bacterias patógenas; y, al contrario, de la pérdida de la cápsula puede derivarse la pérdida de virulencia.