Eucariotas extremófilos

La mayoría de los eucariotas que podemos encontrar viviendo en ambientes extremos son microorganismosa y, como en el caso de los microorganismos en general, el problema básico de cara al estudio de los eucariotas microbianos es la falta de métodos de cultivo fiables. Como ya hemos comentado en varis ocasiones , no se debe de perder de vista que sólo una mínima cantidad de los organismos que podemos recolectar en muestras medioambientales puede cultivarse en el laboratorio, incluyendo los que proceden de ambientes mesófilos. Como resulta fácil de entender, los ambientes extremos son generalmente más difíciles de reproducir en el laboratorio y plantean muchas más dificultades para mantener estables los cultivos. Nuestra incapacidad para mantener estas fascinantes criaturas vivientes en el laboratorio es actualmente la dificultad más grande para que podamos avanzar en su conocimiento.

La vida microbiana eucariota crece activamente en casi cualquier condición extrema y puede encontrarse donde haya una fuente de energía suficiente para sostenerlo. Tal vez la excepción más seria a esta afirmación venga representada por la adaptación a las altas temperatura (>70ºC). Fuera de eso, para la mayoría de los eucariotas el único requisito serio para el crecimiento en cualquier tipo de hábitat es que a través de la biosfera fluya energía suficiente para soportar un segundo nivel trófico, como queda ilustrado en los lagos de sososa Simi y Nakuru. Si no fuera para la alta productividad del Lago Nakuru, la baja diversidad en el Lago Simi podría atribuirse fácilmente a su pH extremo.

Con algunas excepciones (habitats del xeropholous que sólo son tolerados por los hongos), la colonización de habitats extremos no se restringe a un solo grupo taxonómico. Las células eukariotas son sumamente adaptables y, en contra de muchas opiniones, no mucho menos adaptables que las procariotas. Tal vez la mayoría de estos hábitats no se ha explorado lo suficientemente bien como para poder plantearnos generalizaciones correctas.

 

Temperatura
pH
Oxígeno
Salinidad
Presión